Con el corazón desbordante de alegría y la satisfacción del deber cumplido, la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz anuncia con inmensa emoción la culminación exitosa del "Camino de la Luz". El pasado 3 de mayo, los peregrinos de nuestra Hermandad pisaron suelo daliense, trayendo consigo no solo los kilómetros recorridos, sino también un torrente de experiencias, fe y devoción que enriquecen aún más nuestro patrimonio espiritual.
Este ambicioso proyecto, que nos llevó desde la emblemática Sevilla hasta el corazón de Dalías, ha sido una verdadera odisea de fe y perseverancia. Los principales artífices de esta gesta han sido nuestros valientes hermanos José Lirola, Salvador Cara, José Lirola (padre) y Curro García, quienes han liderado cada paso de este memorable camino. A lo largo de las distintas etapas, su esfuerzo y compromiso han sido ejemplares, inspirando a todos los que les han acompañado.
Durante el recorrido, se unieron a esta hermosa experiencia diversos amigos, enriqueciendo cada jornada con su compañía y alegría. Especialmente emotiva fue la etapa final, desde Adra hasta Dalías, donde un nutrido grupo de compañeros se sumó para vivir de cerca la emoción de la llegada, arropando a nuestros peregrinos en los últimos kilómetros.
A lo largo de este "Camino de la Luz", nuestros hermanos han atravesado un crisol de paisajes andaluces: desde las históricas calles de Sevilla, pasando por vastos olivares, campos de cereales, riachuelos cristalinos y sendas rurales, hasta las impresionantes vistas de Sierra Nevada y el encanto de pueblos llenos de historia. Cada paso ha sido un testimonio de esfuerzo, compañerismo y una profunda conexión con la belleza de nuestra tierra.
Queremos expresar nuestra más sincera gratitud a todos los que han hecho posible este sueño. A nuestros peregrinos, por su valentía, su resistencia y su inquebrantable espíritu de fe. A los amigos y colaboradores que se sumaron, especialmente en la recta final. A los ayuntamientos y hermandades de los pueblos que nos abrieron sus brazos con una hospitalidad admirable, como Pedrera, La Roda de Andalucía, La Puebla de Cazalla y muchos otros. A todas las personas y entidades que, con su apoyo logístico y su aliento, superaron contratiempos como el "apagón" en Moraleda de Zafayona, demostrando la verdadera esencia de la solidaridad.
El "Camino de la Luz" no ha sido solo un trayecto físico; ha sido un profundo viaje espiritual, una oportunidad para la reflexión, la oración y el fortalecimiento de los lazos que nos unen como Hermandad. La llegada a Dalías el 3 de mayo, bajo la mirada de Nuestro Santísimo Cristo de la Luz, marca un capítulo imborrable en nuestra historia.
¡Gracias a todos por ser parte de este hito! Que la luz de Nuestro Cristo siga iluminando nuestros caminos.