En una mañana cargada de intensa emoción y fervor, la Real Parroquia de Santa María de Ambró —santuario del Santísimo Cristo de la Luz— acogió la proclamación del XXIII Pregón en honor a su sagrado titular. En esta ocasión, el honor de pregonar la devoción recayó en el reconocido periodista de Canal Sur, don Sergio Morante Lucas, quien ofreció una pieza oratoria que conmovió profundamente a los numerosos devotos, peregrinos y autoridades presentes en el templo. El acto fue inaugurado con unas palabras de bienvenida que destacaron al pregón como la gran antesala de los solemnes cultos del tercer domingo de septiembre. La encargada de presentar al pregonero fue doña María del Mar Botella, hermana mayor de la Hermandad de la Caridad de Almería, quien resaltó el profundo compromiso cofrade de Morante Lucas, su trayectoria profesional (destacando narraciones icónicas como la Santa Misión del Gran Poder o la entrada de la Esperanza Macarena en Sevilla) y su especial vinculación con la devoción del Santo Cristo, cuyas bajadas y procesiones ha retransmitido en múltiples ocasiones llevando la señal a toda Andalucía. Un pregón forjado en la vida cotidiana de un pueblo Lejos de la frialdad de las enciclopedias o la inteligencia artificial, Sergio Morante reveló haber preparado su pregón desde la observación silenciosa y de incógnito en el propio templo durante una mañana de Cuaresma. Fue allí donde encontró los verdaderos "destellos de luz" de esta fe a través de tres historias humanas que vertebraron su discurso:
La lucha y la gratitud:
1.Un hombre mayor aquejado de una grave enfermedad respiratoria que, aferrado a su máquina de oxígeno, rezaba con una mirada de paz y agradecimiento ante el altar.
2. La herencia de la fe: Una familia que presentaba por primera vez ante el Cristo a un bebé de pocos días de vida, ejemplificando la transmisión generacional de la devoción de abuelas a nietos.
3. El perdón y el consuelo: Una joven peregrina cansada que, tras caminar desde La Aldeilla en el aniversario del suicidio de su hermano devoto, confesó haber encontrado en los ojos del Cristo el perdón y la paz que necesitaba para sanar su dolor. "El Señor me habló alto y claro... a través de ellos, de su gente", expresó Morante, definiendo al Cristo de la Luz como "el hombro eterno en el que Dalías descansa" y el confidente que nunca traiciona. Raíces históricas y el hermanamiento con Sevilla
Durante el pregón, se ensalzaron los hitos históricos que han forjado el carácter indomable de la devoción daliense: la salvación milagrosa de la antigua imagen en el terremoto que asoló al pueblo en 1804 (hecho que asombró al Arzobispado de Granada), su trágica destrucción en la Guerra Civil, y la milagrosa salvación de la actual talla de la Iglesia envuelta en llamas la noche del 20 de septiembre de 1993, gracias al arrojo de un grupo de valientes que arriesgó su vida. La actual imagen, tallada por el insigne maestro sevillano Antonio Castillo Lastruchi, representa un puente de fe invisible que este año se hace aún más patente a través del hermanamiento perpetuo con la Hermandad de la Iniesta de Sevilla, cuyo Cristo de la Buena Muerte es "hermano de sangre y cedro" del titular de Dalías. Un lazo que este 2026 ha quedado inmortalizado con el hito histórico de los peregrinos que han recorrido a pie los 420 kilómetros de distancia que separan la Giralda de Sevilla de las aguas del Celín para postrarse ante las plantas del Santo Cristo. Autoridades y cierre musical El solemne acto contó con una nutrida representación civil, militar y religiosa, entre quienes se encontraban el reverendo don Raúl del Águila Gázquez (párroco de Santa María de Ambró y conciliario de la Real y Venerable Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz), el hermano mayor de la corporación, don Gabriel, el alcalde y concejales del Ayuntamiento de Dalías, el subdelegado del Gobierno, los alcaldes de Fondón y Padules, el presidente del Casino, así como representantes de diversas hermandades, asociaciones y peñas de la comarca. Como broche de oro a una jornada inolvidable, la Asociación Músico Cultural Daliense ofreció un concierto especial con motivo de su 40.º aniversario. En señal de gratitud y reconocimiento por estas cuatro décadas de andadura musical, el hermano mayor de la hermandad hizo entrega a la asociación de un cuadro con la sagrada imagen del Santísimo Cristo de la Luz. Con la pólvora impaciente y el perfume del nardo ya en el aire, Dalías inicia la cuenta atrás para su Día Grande el próximo domingo 20 de septiembre de 2026.