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SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

SOLEMNIDAD DE SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

Cada 1 de enero la Iglesia celebra la Solemnidad de “María, Madre de Dios” para pedir la protección de María que tuvo la dicha de concebir, dar a luz y criar al Salvador.

La Solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primer Fiesta Mariana que apareció en la Iglesia Occidental. Se considera la festividad más importante en honor de María, madre de Jesús, ya que toda su vida y sus dones personales —incluyendo su virginidad— estuvieron orientados a su maternidad.

“He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra”

Es desde ese fiat, hágase que Santa María respondió firme y amorosamente al Plan de Dios; gracias a su entrega generosa Dios mismo se pudo encarnar para traernos la Reconciliación, que nos libra de las heridas del pecado.

La llena de gracia, al asumir en su vientre al Niño Jesús, la Segunda Persona de la Trinidad, se convierte en la Madre de Dios, dando todo de sí para su Hijo; vemos pues que todo en ella apunta a su Hijo Jesús.

Es importante recordar que María no es sólo Madre de Dios, sino también nuestra porque así lo quiso Jesucristo en la cruz. Por ello, al comenzar el nuevo año, pidámosle a María que nos ayude a ser cada vez más como su Hijo.

Es por ello, que María es modelo para todo cristiano que busca día a día alcanzar su santificación. En nuestra Madre Santa María encontramos la guía segura que nos introduce en la vida del Señor Jesús, ayudándonos a conformarnos con Él y poder decir como el Apóstol “vivo yo más no yo, es Cristo quien vive en mí”.
FELIZ NAVIDAD

FELIZ NAVIDAD

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaban tierras de sombras y una luz les brilló”. “Un ángel del Señor se les presentó a los pastores: la gloria del Señor los envolvió de claridad”. De este modo, la liturgia de la santa noche de Navidad nos presenta el nacimiento del Salvador como luz que irrumpe y disipa la más densa oscuridad. La presencia del Señor en medio de su pueblo libera del peso de la derrota y de la tristeza de la esclavitud, e instaura el gozo y la alegría.

La “señal” es la humildad de Dios llevada hasta el extremo; es el amor con el que, aquella noche, asumió nuestra fragilidad, nuestros sufrimientos, nuestras angustias, nuestros anhelos y nuestras limitaciones. El mensaje que todos esperaban, que buscaban en lo más profundo de su alma, no era otro que la ternura de Dios: Dios que nos mira con ojos llenos de afecto, que acepta nuestra miseria, Dios enamorado de nuestra pequeñez.
 Esta noche santa, en la que contemplamos al Niño Jesús apenas nacido y acostado en un pesebre, nos invita a reflexionar. ¿Cómo acogemos la ternura de Dios? ¿Me dejo alcanzar por él, me dejo abrazar por él, o le impido que se acerque? “Pero si yo busco al Señor” podríamos responder–. Sin embargo, lo más importante no es buscarlo, sino dejar que sea él quien me encuentre y me acaricie con cariño.
Ésta es la pregunta que el Niño nos hace con su sola presencia: ¿permito a Dios que me quiera? Y más aún: ¿tenemos el coraje de acoger con ternura las situaciones difíciles y los problemas de quien está a nuestro lado, o bien preferimos soluciones impersonales, quizás eficaces pero sin el calor del Evangelio? ¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy!
La respuesta del cristiano no puede ser más que aquella que Dios da a nuestra pequeñez. La vida tiene que ser vivida con bondad, con mansedumbre. Cuando nos damos cuenta de que Dios está enamorado de nuestra pequeñez, que él mismo se hace pequeño para propiciar el encuentro con nosotros, no podemos no abrirle nuestro corazón y suplicarle: “Señor, ayúdame a ser como tú, dame la gracia de la ternura en las circunstancias más duras de la vida, concédeme la gracia de la cercanía en las necesidades de los demás, de la humildad en cualquier conflicto”.
Miremos al misterio y recemos, pidiendo a la Virgen Madre: “María, muéstranos a Jesús.
Homilía del Santo Padre
POSADAS NAVIDEÑAS

POSADAS NAVIDEÑAS

Durante los días 21, 22 y 23 de diciembre a las 18:45 h. se van a celebrar en nuestra parroquia "LAS POSADAS NAVIDEÑAS".

Las posadas son un medio para preparar con alegría y oración nuestro corazón para la venida de Jesucristo, y para recordar y vivir los momentos que pasaron José y María antes del Nacimiento de Jesús.

Estas fiestas recuerdan el peregrinaje de María y José desde su salida de Nazaret hasta Belén donde buscan un lugar donde alojarse para esperar el nacimiento del niño Jesús.

Las posadas son amenizadas con cánticos o villancicos y reaniman el espíritu religioso de los participantes, están llenas de emoción, alegría y amistad que siempre se respira durante este tiempo.

A la hora de pedir posada, la tradición nos dice que José y María tuvieron que ir de puerta en puerta pidiendo posada, este hecho podría no ser muy relevante ya que es muy probable que no hayan sido los únicos peregrinos que no encontraban lugar para pasar la noche, pero el caso de José y María es muy especial ya que María se encontraba embarazada y a punto de dar a luz.

La parroquia invita a toda la comunidad a vivir estas fiestas, respetando su verdadero significado, que es el de preparar con  alegría, oración y sencillez nuestro corazón para la venida de Jesús.
CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

La liturgia de la Palabra de este cuarto domingo de adviento se sintetiza en una palabra "Emmanuel: que significa Dios con nosotros". Este domingo es una especie de vigilia litúrgica de la Navidad. En él se anuncia la llegada del Hijo de Dios. El niño que nacerá en Belén es el prometido por las Escrituras y constituye la plena realización de la Alianza entre Dios y los hombres.

En este domingo aparece la figura de María, fiel esclava del Señor, en quien se cumple el plan de salvación. Ella brilla por su disponibilidad perfecta a la acción del Espíritu Santo. Este fiat de María "Hágase en mí" ha decidido, desde el punto de vista humano, la realización del misterio divino.

El misterio de la Encarnación se ha realizado en el momento que María ha pronunciado su fiat: "Hágase en mí según tu palabra", haciendo posible el cumplimiento del deseo de su Hijo.
CAMPAÑA DE RECOGIDA DE ALIEMTOS INFANTILES

CAMPAÑA DE RECOGIDA DE ALIEMTOS INFANTILES

La Hermandad del Stmo. Cristo de la Luz, desde la Vocalía de Caridad, ha iniciado una campaña para la recogida de alimentos infantiles en colaboración con Cáritas Diocesana. Campaña que se extenderá hasta el 31 de diciembre.
Con tal motivo, se han colocado varias cajas en comercios y farmacia de Dalías, así como, en el local de la Hermandad, donde podrán depositarse los alimentos y productos dedicados a la infancia.

Las necesidades urgentes son:
- Pañales, todas las edades.
- Leche, todas las edades: 1, 2, 3 – inicio, continuación, avanzada.
- Cereales.
- Potitos.
- Higiene infantil: gel, colonia, toallas, champú...
- Ropita en perfecto estado

¡¡¡Contamos con vuestra colaboración!!!
TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - 11 DE DICIEMBRE 2016

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - 11 DE DICIEMBRE 2016

El tercer domingo de Adviento es llamado “domingo de gaudete”, o de la alegría. En esta fecha se permite la vestimenta color rosa como signo de gozo, y la Iglesia invita a los fieles a alegrarse porque ya está cerca el Señor. En la Corona de Adviento se enciende la tercera llama, la vela rosada.

Tercer domingo de Adviento (gaudete) porque en medio de la “espera”, se recuerda que ya está próxima la alegría de la Navidad.
En la corona de Adviento también se suele encender una vela rosada.

La liturgia del tercer domingo de Adviento subraya de modo particular la alegría por la llegada de la época mesiánica. Se trata de una cordial y sentida invitación para que nadie desespere de su situación, por difícil que ésta sea, dado que la salvación se ha hecho presente en Cristo Jesús.